La sensación de tener un nudo en la garganta, incluso sin estar resfriado, puede ser un síntoma muy desagradable y persistente. Muchas personas describen esta afección como una necesidad constante de carraspear, la necesidad de tragar con frecuencia o una sensación de flema, especialmente por la mañana o después de comer. En la mayoría de los casos, las causas de esta molestia son comprensibles y tratables.
Una de las causas más comunes del exceso de mucosidad es el goteo posnasal. Esto ocurre cuando los senos paranasales producen un exceso de mucosidad que baja por la parte posterior de la garganta. Esto suele deberse a alergias al polvo, al polen o a la caspa de animales, así como a sinusitis, resfriados o una reacción al aire seco y a los cambios climáticos. La irrigación nasal con soluciones salinas, el uso de antihistamínicos, mantener un ambiente húmedo y beber muchos líquidos pueden ayudar a aliviar la afección.
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