Cruzar las piernas a la altura de la rodilla también es válido, pero en eventos muy formales puede no ser la mejor opción, ya que puede subir la prenda más de lo deseado. Si eliges cruzarlas, hazlo con movimientos suaves y evita mover o sacudir el pie, ya que puede parecer nerviosismo o impaciencia.
¿Y las manos?
Otro detalle clave. Lo más recomendable es tenerlas sobre el regazo o descansando suavemente en los muslos. Evita jugar con el cabello, mover los dedos constantemente o revisar el celular cada dos minutos.
Eso resta presencia y hace que se pierda el aire de tranquilidad.