El Elíxir de las Mañanas: Beneficios, Ciencia y Mitología del Agua de Avena en Ayunas
El Lavado: A la mañana siguiente, desecha completamente el agua de remojo y enjuaga muy bien las hojuelas de avena bajo el grifo.
El Licuado: Coloca la avena lavada en la licuadora junto con un litro de agua purificada. Puedes sazonar con una cucharadita de canela en polvo (que potenciará el control de la glucosa). Licúa de forma enérgica hasta obtener una bebida homogénea de color blanquecino, similar a la que se muestra en el vaso de la imagen “11.jpg”.
Consumo: Consúmela directamente en un vaso limpio, preferiblemente sin colar para aprovechar toda la fibra, unos 20 o 30 minutos antes de tu desayuno habitual.
Conclusión
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