La diferencia entre sentir el espíritu de un ser querido y otras energías
Cuando el espíritu de un ser querido se acerca, la sensación suele ser suave y familiar. Muchos la describen como si una cálida manta les envolviera los hombros. Una sensación de seguridad, paz o incluso alegría suele inundar el corazón. Se siente como si el amor mismo se extendiera a través del tiempo y la distancia.
Sin embargo, otras energías tienden a despertar sentimientos opuestos. En lugar de consuelo, puede haber inquietud. Algunos reportan escalofríos repentinos, una pesadez en el ambiente o la sensación de ser observados. En lugar de calidez, hay frialdad. Si te alejas del momento con inquietud en lugar de con una sensación de bienestar, lo más probable es que no se trate de la presencia de tu ser querido.
2. La naturaleza de las señales
Los seres queridos que desean conectar suelen usar señales personales y significativas. Estas señales generalmente tienen profundas conexiones con su historia compartida:
El aroma repentino del perfume favorito de tu madre cuando no hay ningún frasco cerca.
Una canción en la radio que tuvo un significado especial en su matrimonio.
Una fotografía preciada que se cae de una estantería justo cuando estabas pensando en esa persona. Estas señales transmiten intimidad. Te recuerdan momentos y recuerdos específicos, como si tu ser querido te susurrara: «Sigo contigo».
Por el contrario, otras fuerzas pueden provocar perturbaciones que se sienten aleatorias e inquietantes: golpes fuertes, luces parpadeantes, sombras que no corresponden a ninguna fuente. Estos sucesos carecen de un toque personal. Se sienten desconectados de tu historia, sin ofrecer consuelo ni tranquilidad.
3. El impacto emocional
Quizás la diferencia más clara radica en tus emociones posteriores.
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