Por qué algunas abuelas paternas se distancian del vínculo con sus nietos.
Así, la abuela materna suele estar presente en los momentos más íntimos: noches difíciles, enfermedades, dudas sobre la crianza, primeros logros del niño. Esa presencia repetida crea un vínculo natural con el bebé.
Mientras tanto, la abuela paterna, aunque quiera ayudar, a menudo entra en escena más tarde o de manera más formal. Sus visitas pueden depender de invitaciones o acuerdos previos. Con el tiempo, esta diferencia inicial se transforma en una realidad emocional: una abuela se vuelve parte de la rutina y la otra parte de los eventos especiales.
El papel del padre y las decisiones invisibles
Otro factor importante es la actitud del padre. Muchos hombres, sin mala intención, delegan en su pareja la organización familiar: visitas, celebraciones, decisiones sobre apoyo y contacto con los abuelos.
Cuando el padre no promueve activamente la presencia de su propia madre, la relación entre abuela paterna y nietos puede debilitarse sin que nadie lo note. No se trata de rechazo directo, sino de una suma de silencios, postergaciones y falta de iniciativas.
Con los años, lo que empezó como una omisión pequeña puede convertirse en una distancia emocional difícil de revertir.
El duelo silencioso de perder el lugar central
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