Una enfermera de cuidados paliativos comparte la reflexión que escucha una y otra vez en la etapa final de la vida.

Las preocupaciones diarias pasan a un segundo plano. Los horarios, los plazos y los planes a largo plazo pierden su urgencia. En cambio, la gente empieza a mirar hacia atrás, reflexionando sobre cómo vivieron y qué valoraban más.

Según Julie, muchas personas se vuelven sorprendentemente honestas durante este tiempo. Hablan abiertamente, no para quejarse, sino para comprender sus experiencias.

Un arrepentimiento que surge con frecuencia: haber dedicado demasiado tiempo al trabajo.

Julie reconoce que esta es una realidad compleja. La mayoría de la gente trabaja por necesidad. Las responsabilidades, las necesidades familiares y las presiones económicas dejan poco espacio para otras alternativas. Aun así, dice que muchos desearían haber encontrado más equilibrio, más momentos de plenitud y más tiempo para las relaciones que les importaban profundamente.

Pero hay otra reflexión que escucha con aún más frecuencia.

Y a menudo sorprende a la gente.

La reflexión inesperada
Julie explica que el sentimiento más común que escucha no tiene que ver con la carrera profesional ni con las oportunidades perdidas.

Es mucho más sencillo.

Muchas personas dicen que desearían haber valorado su salud mientras la tenían.

 

 

ver continúa en la página siguiente

Leave a Comment