La abuela Louise lo llamaba su “milagro de cinco minutos”: enfriarlo, cortarlo en rodajas y ver cómo desaparece antes de que la cena esté lista.
Ingredientes
1 1/2 tazas de migas de galleta Graham (aproximadamente 10-12 galletas enteras)
1/3 taza de azúcar granulada
6 cucharadas de mantequilla sin sal derretida
2 latas (14 onzas cada una) de leche condensada azucarada
1/2 taza de jugo de limón recién exprimido (de aproximadamente 3-4 limones)
1 cucharada de ralladura de limón finamente rallada (opcional, pero recomendada)
1/2 taza de crema para batir fría
Una pizca de sal marina fina
Instrucciones
Prepara la base: En un tazón mediano, mezcla las migas de galleta Graham y el azúcar granulada hasta que estén bien integradas. Vierte la mantequilla derretida y mezcla con un tenedor hasta que todas las migas estén humedecidas uniformemente y la mezcla tenga una consistencia similar a la arena húmeda.
Mezcla de migas de galleta Graham en un tazón
Mezcla de migas de galleta Graham en un tazón
Forma la base: Presiona la mezcla de migas firmemente en el fondo y los lados de un molde para tarta de vidrio transparente de 23 cm. Usa la base de una taza medidora o un vaso para presionarla bien y crear una capa uniforme. Deja la base a un lado; no necesita hornearse.
Prepara la base de limón: En un tazón grande, bate la leche condensada azucarada, el jugo de limón, la ralladura de limón (si la usas) y una pizca de sal hasta que esté completamente suave y ligeramente espesa. La acidez del limón comenzará a espesar la mezcla casi de inmediato.
Aligera con crema: En un tazón pequeño aparte, bate la crema de leche fría a mano hasta que espese ligeramente y forme montículos sueltos; no debe estar completamente batida, solo un poco aireada. Incorpora suavemente esta crema a la mezcla de limón hasta que no queden vetas; esto mantiene el relleno cremoso y ligero a la vez que cuaja bien.
Rellena la base: Vierte el relleno de limón sobre la base de galletas Graham preparada. Usa una espátula para alisar la superficie y que quede uniforme y brillante. Si algunas migas finas de la base se esparcen por el borde, simplemente péinalas suavemente hacia los lados; un aspecto ligeramente rústico es parte de su encanto.
Tarta de limón sin enfriar con relleno suave
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