La sencilla cena de 5 ingredientes que hizo que mi familia se enamorara de la cocina a fuego lento.

Déjame explicarte paso a paso cómo funciona, porque una vez que veas lo sencillo que es, entenderás por qué se ha convertido en un plato tan popular en casa.

El primer paso es colocar el pollo en la olla de cocción lenta. Yo uso una olla de cuatro a seis cuartos, el tamaño perfecto para una familia de cuatro con sobras. Es importante colocar el pollo en una sola capa, en la medida de lo posible. Esto garantiza una cocción uniforme y ayuda a que cada trozo se impregne bien de la deliciosa salsa.

Normalmente uso alrededor de un kilo de pollo, suficiente para alimentar a mi familia y con sobras para el almuerzo del día siguiente. A veces preparo más si sé que tendremos una semana ajetreada, porque se recalienta de maravilla.

A continuación, prepara la salsa. En un tazón mediano, mezcla el aderezo italiano en polvo con una lata de sopa crema de pollo y aproximadamente media taza de caldo de pollo o agua. Algunas personas usan solo caldo para darle más sabor, mientras que otras usan agua para que sea más sencillo. He probado ambas opciones y, sinceramente, está delicioso de cualquier manera.

Bate todo hasta que quede suave y bien mezclado. La mezcla de condimentos secos se disolverá en el líquido, creando una base sabrosa que impregnará cada bocado de pollo mientras se cocina.

Ahora viene lo más fácil. Toma el queso crema (asegúrate de que esté blando y cortado en cubos) y espárcelo sobre el pollo en la olla de cocción lenta. No te preocupes por mezclarlo en este momento. Simplemente distribuye los cubos uniformemente por encima.

Luego vierte la sopa sobre todo, asegurándote de que todos los trozos de pollo queden cubiertos. El líquido debe llegar hasta la mitad del pollo, quizás un poco más dependiendo de la cantidad de pollo que uses.

Tapa la olla de cocción lenta, ponla a temperatura baja y déjala cocinar.

Esa es la belleza de la cocción lenta.

Leave a Comment