Después de los 60 años, el cuerpo pierde masa muscular con mayor facilidad. Este proceso puede afectar especialmente a las piernas, provocando debilidad, menor estabilidad y mayor riesgo de caídas. Consumir proteínas de calidad por la mañana puede ayudar a enviarle al cuerpo la señal de que necesita conservar y fortalecer los músculos.
Por qué el desayuno es tan importante
El momento en que se consumen los nutrientes también influye. Diversos estudios sugieren que durante la mañana el organismo aprovecha mejor las proteínas para la reparación muscular. Por eso, incluir una buena fuente proteica en el desayuno puede ser más beneficioso que dejar toda la proteína para la cena.
Muchas personas desayunan principalmente carbohidratos: pan, galletas, cereales azucarados o grandes cantidades de harinas refinadas. El problema es que esto puede provocar subidas rápidas de azúcar en sangre y hacer que el cuerpo aproveche menos las proteínas necesarias para los músculos.
No significa que los carbohidratos sean “malos”, sino que el orden y el equilibrio importan mucho más después de cierta edad.